Bochini y Bertoni, Latorre y Batistuta, Gorosito y Acosta, Perón y Evita, Mónica y César, el Gordo y el Flaco, los Tres Chiflados y hasta el queso y el dulce. Las asociaciones siempre fueron una marca registrada en post de un objetivo concreto.
Ayer las sociedades florecieron en el conjunto de Varela de forma solidaria y responsable. El equipo funcionó como tal, como un conjunto que se destacó por la colaboración ilimitada entre sus compañeros. Entonces, no fue extraña la ronda al final del partido en el círculo central. Fue un símbolo, estaban abrazados y duró un minuto. Algunos hablaron y agradecieron el compromiso, la actitud y el apoyo. Estaban todos: titulares, suplentes y hasta los que no estuvieron convocados. Recién después llegaron los brazos en alto de cara a la parcialidad local.
No se trató de una suma de individualidades, lo que a veces puede resultar productiva y otras no. Defensa jugó con un funcionamiento aceitado. Los dos enganches se juntaron entre ellos pero también con los mediocampistas y con el delantero. El volante por izquierda desbordó y asistió al que llegara. Monay y Zárate ganaron el centro del campo e hicieron los relevos cuando la dupla central subía en los tiros de esquina. La defensa fue pura unidad entre sus integrantes y tuvo diálogo permanente con el arquero.
En la vereda de enfrente, lo opuesto. Se movieron como Tom y Jerry, o sea sin puntos en común. Hanuch buscaba compañía intentando interpretar una idea futbolística y el resto no buscó nada. "Como Turco en la neblina", dijo un chistoso en la platea.
Dada la actuación de cada equipo, no resultó llamativa la goleada en favor de los dirigidos por Kuzemka. Tampoco nadie pudo haberse sorprendido por el 2-0 al final del primer tiempo. En esa parte, Defensa lo pasó por arriba a Platense. "Claro, uno es Halcón y el otro Calamar", afirmó el mismo gracioso de antes y que ya empezaba a fastidiar con su humor.
Dicho está, destacadísimo el juego colectivo, pero también lo hecho por Emiliano Romero, quien asistió en el primero y anotó el segundo para los de Varela.
Platense sigue penando y es preocupante la falta de ideas. A Dalla Líbera le inquieta el estado físico, anímico y futbolístico del equipo. Todo.
Defensa cumplió con la triple G: ganó, goleó y gustó. Lo hizo con sólidos argumentos, mérito de sus futbolistas pero también de su técnico. Sus jugadores actuaron como una verdadera sociedad, con responsabilidad e ilimitados en cuanto al esfuerzo.